
Fábula del pan
Cuando aún duerme el sol
Y las estrellas lloran lágrimas de frío
Y el cielo es un abrigo protector
De los sueños del pueblo adormecido
Él se levanta, fiel a la canción
Eterna, intemporal de luna y grillos
Y al latente reloj despertador
Que la esperanza y la voluntad
Pusieron a las dos en su destino
Nunca se rinde, nada lo venció
Ni la crisis ni la adversidad ni el frío
Ni los vaivenes del tiempo ni el calor
Él se levanta siempre con más brío
Y en sus manos la fábula del pan
Cuenta la historia de su corazón
Apasionado y aguerrido
De su niñez humilde
De su hermosa mujer
De las hijas que lo aman con fervor
De los nietos que lo han bendecido
Nunca ser rinde, nada lo venció
Ni los sueños que el viento deshojó
Ni la muerte de tantos seres queridos
Él se levanta siempre a las dos
Con el despertador de sus latidos
En el horno de leña hay un altar
Donde al amanecer se asoma Dios
Para comer el pan de Ulises Caminos.

3 comentarios:
Emotivo, amiga.
Me gusta.
Un abrazo.
Un poema lleno de emoción, pero además muy bello. Lamento el momento que estás pasando y se que el dolor es intransferible. Mi solidaridad contigo. Abrazo
Gracias, queridos amigos. Por suerte la calidez sí es transferible, y me llega al alma.
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